Desde mi ventana los miro, es inminente su falta de cariño. Los dos lo saben pero no lo quieren admitir, se miran con indiferencia tal vez con repudio y un poco de odio. Me pregunto ¿Por qué continúan con algo que ya no da para más? ¿Qué los motiva para seguir? ¿Tal vez su núcleo familia o su estabilidad económica? al rato después se acerca una joven. Le grita al hombre, él se enoja y le grita aún más fuerte.
Lo único que pienso, que lástima soportar todo eso. Y no lo digo por ellos, lo digo por el perro que se moja en la lluvia.
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