Durante siglos la sociedad se ha dedicado a transmitir de modo similar a las leyendas, diversas situaciones que, en ocasiones, llegarían a ser verdaderamente valiosas para la vida tal como la motivación para la creación de instancias orientadas al respeto para los demás, cualidad que nos servirán para desarrollarnos óptimamente como seres humanos ya que como tales tendemos a la necesidad de aceptación de nuestros ideales por parte de la sociedad para sentirnos bien con nosotros mismos. Pero a la par con esta valiosa denominación, se difunden diversos prejuicios relacionadas con un sin número de situaciones con las que debemos convivimos los jóvenes; entre ellas la del rol de nosotros dentro de la sociedad, denominando de carácter inestable, desinteresado, poco confiable, y así, con una gran cantidad de adjetivos descalificativos que han surgido a raíz de las impresiones que se suele transmitir vía televisión o Internet, una actitud "despreocupada" ante los sucesos que ocurren diariamente.
Constantemente, esa supuesta actitud "desinteresada" que expresamos "siempre que podemos" ha sido duramente criticada por los sectores más conservadores del país, los cuales se dedican a desalentar estas propuestas que servirían para el avance de la sociedad actual, ideas que si son bien respaldadas ayudarían en el desarrollo sustentable y la mejora de la calidad de vida muchos de los ciudadanos deseosos de cambios dentro de sus ambientes cotidianos.
Aunque hay algo de lo que no se han dado cuenta que esta situación tiene una sutil y a la ves, dolorosa consecuencia que repercute considerablemente; La desconfianza que genera este tipo de descripciones al momento de decir lo que pensamos.
Como jóvenes, muchos deseamos centrar nuestra atención en los elementos que nos sirven para crear un ambiente abierto a la aceptación, integrado por diversos grupos que tengan la iniciativa para comenzar el cambio por medio del dialogo y análisis de diversas propuestas que permitirían resolver justamente las situaciones que atraviesa el país. Aunque aún así, muchos de nosotros todavía sienten miedo a decir lo que piensan por temor a oportunas repercusiones .que podrían ocasionar estas, tales como insultos o críticas de mal gusto que conllevarían a situaciones violentas.
Pero ante esta gran problemática, también existe un determinado grupo de jóvenes que están tomado la iniciativa para comenzar a sacar a la luz todas aquellas ideas que reflejan aquellas ganas de trabajar por una sociedad más justa. Un grupo caracterizado por su capacidad de darse cuenta que nosotros, los jóvenes, tenemos el futuro en nuestras manos y que de nosotros depende como será el futuro Chile; de nosotros depende el moldeo de sociedad que queremos, quiero decir, si continuamos dejándonos dominar por aquellos personajes que han abusado de nuestra confianza, claramente la sociedad continuarán deteriorándose, dificultando cada vez más, la vida normal en este lugar. Pero si nos abrimos a la posibilidad de nuevas y frescas idea que podrían reconciliar la confianza de las clases trabajadoras, cansadas de los abusos cometidos por los poderosos en ocasiones anteriores.
Esto más que nada esto es un aliento a las actuales generaciones para que despierten de la burbuja en las que están siendo encerrados y se den cuenta que de nosotros depende como será Chile en 20 o 50 años más, por lo que deben abrir los ojos y tener la confianza en nosotros mismos para expresar todo lo que queremos ya que hay que entender que toda opinión es válida, que no existen las preguntas tontas. Sólo existen nuevas ideas que ayudan a establecer un Chile más cálido con sus habitantes y una economía sustentable que favorecería a muchos que se sienten excluidos y explotados.
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